El Antiquarium de Sevilla es un oasis subterráneo que nos ofrece una visión generalizada de la vida en la antigua Hispalis romana. Ubicado en pleno corazón de esta maravillosa ciudad, nos encontramos con un yacimiento arqueológico urbano de gran valor y único espacio de estas características en la capital hispalense.
- CEPP del Conjunto Histórico de Sevilla
El Antiquarium de Sevilla es un oasis subterráneo que nos ofrece una visión generalizada de la vida en la antigua Hispalis romana. Ubicado en pleno corazón de esta maravillosa ciudad, nos encontramos con un yacimiento arqueológico urbano de gran valor y único espacio de estas características en la capital hispalense.
El origen de Antiquarium
El Antiquarium constituye una breve demostración del inmenso potencial arqueológico de Sevilla. Es un muestrario de los tesoros que yacen ocultos bajo el asfalto moderno que, sin duda, resguarda una riqueza inimaginable. Se trata de un enclave arqueológico recuperado para el disfrute ciudadano, ubicado en una zona privilegiada y que cautiva a sus visitantes.
Cuando el histórico Mercado de la Encarnación bullía de actividad, nadie imaginaba el gran patrimonio oculto en su subsuelo ni la historia que dormía en él. Esta emblemática plaza de abastos, una de las más concurridas de Sevilla y erigida sobre el solar del antiguo Convento de la Encarnación, sufrió el deterioro del tiempo y problemas estructurales que la llevaron a su demolición. Esta situación generó un encendido debate sobre cómo revalorizar este sitio y cubrir las necesidades de una ciudad en constante transformación, impulsando múltiples proyectos urbanísticos, algunos de ellos marcados por una gran polémica.
La demolición del convento tuvo lugar entre 1810 y 1812, durante la ocupación francesa, dentro de un plan de modernización de Sevilla que buscaba sustituir la antigua ciudad medieval por otra más acorde con el nuevo orden. Sin embargo, los problemas económicos frustraron el proyecto, y en su lugar se inauguró un mercado en 1820.

Las investigaciones arqueológicas realizadas en numerosas campañas a lo largo de los años revelaron un yacimiento arqueológico “inesperado”, en el cual se documentaron diversos periodos de ocupación, desde el siglo I hasta comienzos del siglo XIX, pese a los desafíos y contrariedades enfrentados durante este tiempo.
Los vestigios de mayor relevancia histórica, pertenecientes a la época romana, se descubrieron a profundidades de hasta siete metros por debajo del nivel de la calle. Su indudable importancia obligó a preservarlos, lo que implicó descartar cualquier proyecto que alterase los estratos arqueológicos, como ocurrió con la propuesta de construir un aparcamiento, garantizando la integridad de este importante legado.
Tras décadas de espera, retrasos y controversia, el Antiquarium fue finalmente inaugurado en 2011, convirtiéndose en un espacio museográfico bajo las icónicas “Setas de Sevilla” o “Metropol Parasol”, una obra diseñada por el reconocido arquitecto Jürgen Mayer. Su apertura, precipitada por la cercanía de las elecciones municipales y completamente politizada, dejó un proyecto inacabado que, desde entonces, enfrenta graves problemas de conservación ignorados por los responsables de su gestión.
El conflicto entre desarrollo urbano y conservación patrimonial siempre rodeó este yacimiento. Hubo movilizaciones contra su destrucción por un aparcamiento subterráneo, tildado de especulativo y politizado. Además, enfrentó demoras, trabas burocráticas, falta de financiación y deficiencias en la gestión y calidad de las excavaciones arqueológicas de las fases iniciales.
¿Un barrio de la antigua Hispalis romana?
Adentrarse en este espacio arqueológico es sumergirse en el corazón de un antiguo barrio romano de la antigua Hispalis. Un viaje en el que, entre pisada y pisada, atravesamos los siglos I al VI d.C., contemplando dos mil años de historia en casi cinco mil metros cuadrados conservados y puestos en valor para el disfrute de todos aquellos amantes de la cultura y la historia.
Antiquarium recibe al visitante con un ambiente tenue y diáfano, donde las pasarelas y los distintos niveles nos guían a través de un conjunto arqueológico impresionante. Existen numerosas domus romanas, cada una con su propia historia y encanto, que comparten características similares y se sitúan en un entorno urbano marcado por dos callejones que convergen en un gran decumano de más de cuatro metros, que atraviesa la parcela de este a oeste.
El barrio residencial romano de "La Encarnación" se organiza mediante una red de calles y callejones, que crean grandes manzanas rectangulares y conducen a diversas domus, dotadas de atrium, peristilos, triclinium y ricos pavimentos musivarios. Además, cuenta con edificios comunitarios y comerciales, así como infraestructuras de soporte, como atarjeas y pozos. Su distribución evolucionó con el tiempo, incorporando cambios en la tipología doméstica y anexión de parcelas.
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Los mosaicos que decoran estas domus son simplemente asombrosos, con diseños vívidos y detallados. Cada domus lleva el nombre de los mosaicos o elementos estructurales característicos, como la Casa de Baco, la de Dameros o la de la Ninfa, añadiendo aún más encanto a esta experiencia.
Pero este lugar, tan rico en historia, no se limita únicamente a estas estructuras domésticas. También se han encontrado otras que no se ajustan al típico patrón de vivienda. De ellas se cree que podrían encajar en la tipología de los hospitium, es decir, establecimientos que funcionaban como posadas o albergues, proporcionando alojamiento a viajeros o comerciantes que pasaban por la ciudad.
En este complejo arqueológico se han documentado dos hospitia, conocidos como "Los Delfines" y "Los Pájaros", nombres que derivan de los motivos representados en los pavimentos hallados en su interior.
En las entrañas de esta cripta arqueológica también se encuentra un área industrial que se remonta al siglo I de nuestra era. Aquí, se pueden apreciar las piletas de una factoría de salazones, que estuvo activa durante aproximadamente 60 años, estrechamente vinculada a la actividad portuaria de la antigua ciudad romana.
Además, se han identificado otros vestigios que se corresponden con un horreum (zona de almacenaje) y un taller de fabricación de lucernas, de las que se descubrieron más de setecientas durante las excavaciones arqueológicas.

Transformaciones del espacio
En el final del siglo IV y principios del V, se observa una clara tendencia hacia la concentración del espacio, de manera que toda esta área se ve reducida a dos únicas grandes propiedades. Esto marca un cambio significativo en el uso de las estructuras, que antes eran independientes.
En el siglo IV d.C. surge la Casa de la Columna, notable por su tamaño y complejidad. Se formó al unirse varias edificaciones previas: Casa de Baco, de la Ninfa, de los Dameros y del Océano, alcanzando más de mil metros cuadrados y tres patios.
Durante la segunda mitad del siglo V, esta transformación prosigue, posiblemente agravada por la crisis generalizada del Imperio, que se arrastraba desde tiempo atrás. Esto provoca el abandono de la mayoría de las construcciones previas, permaneciendo únicamente un gran edificio, la Casa del Sigma, identificado erróneamente en los primeros estudios arqueológicos como un edificio religioso. De esta vivienda destaca su amplio salón de banquetes rectangular, con ábside y un stibadium.
Finalmente, en los primeros años del siglo VI, este último núcleo es abandonado y sufre un gran saqueo y expolio de sus estructuras.
Carencias inaceptables: ausencia de mantenimiento
El mantenimiento del Antiquarium de Sevilla se ha convertido en una tarea pendiente a pesar de su enorme potencial turístico. En sus inicios, este lugar se presentó como un espacio interactivo donde los visitantes podían sumergirse en la historia y la vida de los antiguos habitantes de la ciudad. Sin embargo, la realidad actual está lejos de cumplir estas expectativas, con problemas que afectan la experiencia de los visitantes y la difusión del patrimonio arqueológico e histórico de Sevilla. La situación dista mucho de las expectativas de conservación para una ciudad de esta relevancia, considerada un referente en turismo y patrimonio a nivel internacional.

Entre los problemas actuales del yacimiento se encuentran los malos olores, las humedades, los mosaicos deteriorados o las estructuras cubiertas de verdín. Además, la falta de audiovisuales, paneles interactivos y folletos informativos agravan la situación. Estos problemas cuestionan la voluntad política en la conservación del patrimonio arqueológico, un bien frecuentemente menospreciado debido a sus implicaciones y responsabilidades asociadas.
Una cita pendiente en Antiquarium Sevilla
Si aún no han visitado el Antiquarium de Sevilla, les animo a hacerlo, pese a las críticas expuestas anteriormente. Es un lugar fascinante para quienes valoran la historia, la cultura y la arqueología en igual medida.
La entrada cuesta 2 euros, con acceso gratuito para residentes en Sevilla, personas con discapacidad y menores de 16 años. Pueden sumar a esta visita la subida a las Setas para contemplar una de las mejores panorámicas de la ciudad, pero el acceso tiene un coste de 15 euros. Por ello, si tienen un presupuesto ajustado, quizá sea preferible invertirlo en otros monumentos igualmente interesantes.
Hagan clic aquí para conocer la ubicación del yacimiento si aún no la conocen. Además, les adjunto los horarios de apertura por si son de su interés, aunque no olviden siempre confirmar antes de acercarse a este lugar.
¡Conozcan las entrañas de la ciudad de Sevilla con Antiquarium!
HORARIO DE ANTIQUARIUM SEVILLA
De Martes a Sábado
de 10 h a 20 h (el acceso al público se cerrará a las 19:30 h)
Domingos y Festivos
de 10 h a 14 h (el acceso al público se cerrará a las 13:30 h)
Cerrado
días 25 de diciembre, 1 y 6 de enero
Galería fotográfica
Referencias
- Jiménez Sancho, A. (2011): "La Encarnación antes de las Setas".
- Amores, F. (2020): "El Proyecto Arqueológico de la Encarnación (Sevilla). Del conflicto urbano al reto patrimonial e institucional".
- Ruiz Prieto, E. (2017): "Los espacios domésticos tardoantiguos en el antiguo mercado de la Encarnación (Sevilla)".