La provincia de Málaga ha sumado un nuevo yacimiento arqueológico a su ya extensa lista de puntos turísticos. Su puesta en valor es el resultado de una gestión ejemplar, que ha logrado batallar con la vorágine urbanística característica de la zona, creando una armoniosa convivencia entre el desarrollo urbano y la conservación del patrimonio.

Mosaicos de la Villa Romana Antiopa
Época Histórica Siglo II - V d.C.
Estado de Conservación Muy bueno
Valoración 5
Nivel de Protección
  • B.I.C.
  • Zona Arqueológica

La provincia de Málaga ha sumado un nuevo yacimiento arqueológico a su ya extensa lista de puntos turísticos. Su puesta en valor es el resultado de una gestión ejemplar, que ha logrado batallar con la vorágine urbanística característica de la zona, creando una armoniosa convivencia entre el desarrollo urbano y la conservación del patrimonio.

En la localidad de Torre de Benagalbón, perteneciente al Rincón de la Victoria, se encuentra la Villa Romana Antiopa, uno de los sitios arqueológicos más bellos de la Costa del Sol.

Una denuncia clave en la conservación de los restos arqueológicos

A pesar del importante historial arqueológico de la zona, donde numerosos vecinos fueron testigos de la aparición de diversos vestigios —como restos musivarios, constructivos o cerámicos— durante la construcción de sus viviendas o en los campos de labor, el lugar nunca recibió una protección especial dentro de los planes urbanísticos de la localidad.

La falta de una protección específica y de las cautelas arqueológicas necesarias en cualquier obra permitió que los trabajos de urbanización en el solar objeto de estudio comenzaran sin impedimentos. Sin embargo, la denuncia interpuesta por un ciudadano en el año 2003, tras ser testigo de la aparición de restos arqueológicos en la parcela, resultó crucial para la preservación de este último fragmento intacto de la historia. La alerta a las autoridades marcó el inicio del proceso que llevaría a la conservación definitiva del yacimiento arqueológico.

En 1989, a escasos metros del yacimiento, se excavó un conjunto termal que, con toda probabilidad, perteneció a esta villa romana. En él se encontraron estructuras como el hipocausto, letrinas y suelos de opus tessellatum. Sin embargo, tras la excavación, el abandono del sitio propició un gran expolio, y en la actualidad permanece sin puesta en valor.

Contexto histórico de esta villa romana marítima

En la Loma de Benagalbón se han encontrado indicios de ocupación desde tiempos remotos, asociados a asentamientos fenicios. Sin embargo, los vestigios de origen romano se extienden justo a los pies de la loma, dando testimonio, en algunos casos, de la presencia de esta cultura desde los siglos I-II d.C., siendo probablemente reutilizados posteriormente en la construcción de la villa romana.

La prospección arqueológica realizada en 1986, que permitió el hallazgo de importantes vestigios cerámicos fenicios y romanos, fue crucial para sentar las bases de futuras investigaciones en el yacimiento.

La Villa Romana Antiopa, tal como la conocemos hoy, fue erigida en el siglo III d.C. sobre una construcción más modesta preexistente. Su programa decorativo en la pars urbana no es más que un símbolo de poder y opulencia destinado a reforzar la posición del dominus. A lo largo de la vida de esta residencia, se realizaron diversas reparaciones, aún visibles en la actualidad. Entre ellas destaca la restauración de numerosas áreas dañadas de los mosaicos mediante relleno con opus signinum. Estas intervenciones, datadas en el siglo IV d.C., tenían como propósito mantener el uso original de la parte señorial de la villa.

El abandono del complejo ocurrió en el siglo V d.C., un proceso similar al de muchas construcciones de la época que no pudieron escapar al declive gradual del Imperio Romano. En este periodo, la villa dejó de cumplir su función original y se transformó en algo completamente distinto. Fue despojada de sus tesoros, víctima del expolio, y sus estancias comenzaron a desmoronarse lentamente, acumulando escombros y material de relleno. Todo este proceso condujo a su desaparición, quedando sepultada bajo capas de sedimentos a lo largo de los siglos.

Ilustración que recrea la villa romana de Torre de Benagalbón
Recreación de la Villa Romana de Torre de Benagalbón. © Toro Pareja, J. E. (Torografic).

La arquitectura y los mosaicos de Villa Antiopa

La hermosa Villa Antiopa se erige como un impresionante ejemplo de la arquitectura villa a mare, es decir, una villa construida junto al mar. A partir de los restos que han logrado sobrevivir hasta nuestros días y que han sido excavados, se puede deducir que poseía una estructura en cruz, articulada en dos ejes perpendiculares y con una orientación similar a los puntos cardinales.

Al adentrarnos en este sitio arqueológico, nos sumergimos en su pars urbana, o zona residencial, a través de uno de sus principales ejes, con orientación este-oeste. Este eje estaba compuesto por un gran pasillo central, rodeado de numerosas habitaciones y decorado con un pavimento musivario de gran belleza, en el que abundan formas geométricas.

En el ala occidental de este gran tapiz se encuentran los tres dormitorios que se han conservado, identificables por su ubicación en la parte más marginal de la construcción y por los motivos de los mosaicos que los decoran. La que se considera la habitación principal, y que da la bienvenida a este yacimiento, está decorada con un gran mosaico, parcialmente conservado pero igualmente espectacular. En su centro se representa la danza nupcial entre Sátiro y Antiopa, una escena mitológica vibrante y llena de vida.

Los mosaicos de esta villa romana han sido datados, en su mayoría, entre finales del siglo III y principios del siglo IV d.C., gracias a los paralelos existentes en otras villas de la Península y del norte de África. Además, presentan una armonía cromática excepcional, lo que convierte al conjunto en un espacio verdaderamente fascinante.
Triclinio de la villa romana del Rincón de la Victoria
Triclinio de Villa Antiopa, que se abre a la galería central.

La parte central viene definida por el otro eje que conforma la villa romana, con orientación norte-sur. Este eje incluía el triclinium, adornado con una obra de geometría y simetría asombrosas, y el vestibulum, cuyos restos están muy deteriorados, incluido el mosaico que, al parecer, pudo haber formado parte de él.

Aunque los hallazgos escultóricos han sido escasos, han sido suficientes para imaginar la suntuosidad de la villa romana. El más destacable fue una cabeza en mármol del dios Baco, presente en la zona expositiva del enclave arqueológico.

En el extremo oriental de la imponente galería central se encuentra el oecus, una sala destinada a la recepción de visitantes distinguidos. A pesar del paso del tiempo y de sus huellas en la estructura, este espacio destaca por su amplitud, con una sección absidal que realza su grandeza.

En cuanto a la pars rústica, o área de servicio, los vestigios son más escasos. Sin embargo, junto al oecus se han descubierto dependencias que sugieren la presencia de zonas destinadas a la cocina y al almacenamiento. Además, en terrenos cercanos se han documentado piletas de salazones, posiblemente vinculadas a las áreas de producción o manufactura que debió poseer la villa romana.

La presencia de anzuelos, agujas de coser redes o arpones, sugieren que la pars fructuaria de esta villa romana se encargaba de la explotación de los recursos marinos, ingluyendo el salazón de pescado o la producción del famoso garum.

La armonía entre urbanismo y patrimonio: un hito histórico

En un contexto donde la arqueología a menudo parecía relegada, surge este hito en la conservación patrimonial en la provincia de Málaga. En 2008, el diálogo entre los expertos, la promotora y la administración local dió sus frutos y culminó con el reconocimiento del yacimiento como Bien de Interés Cultural (BIC). Este paso marcó el inicio de un proceso que, tras diversos retos y demoras, se materializó en 2018 gracias al programa del 1,5% cultural.

El ayuntamiento, en un gesto de colaboración, permitió a la constructora añadir una planta más al edificio, a cambio de la cesión del espacio ocupado por los restos arqueológicos, conciliando así los intereses urbanos y patrimoniales de manera ejemplar.

A pesar de que hoy en día puede considerarse una de las villas marítimas mejor conservadas del litoral andaluz, la falta de medidas de protección arqueológica durante décadas provocó graves daños en su estructura. Entre ellos, destaca la existencia de varios pozos ciegos contemporáneos excavados en distintas partes de la villa, que afectaron significativamente los pavimentos musivarios y otras estructuras.

Villa Antiopa deslumbra con su riqueza artística, sobresaliendo especialmente por sus mosaicos de alta calidad y colores uniformes. Todo ello integrado en los bajos de un edificio residencial que la convierte en un ejemplo brillante de conservación.

Perspectiva del interior del conjunto arqueológico de Villa Antiopa
Vista interior del yacimiento arqueológico.

Con más de 1200 metros cuadrados excavados, la villa se presenta como un espacio diáfano, con techos altos y una pasarela de cristal que permite un recorrido completo sin obstáculos. Es un lugar donde el pasado y el presente se entrelazan de manera armoniosa, demostrando que es posible conciliar los intereses urbanísticos con la conservación del patrimonio.

Esta villa romana demuestra que la convivencia entre el desarrollo y el patrimonio arqueológico es posible. La coexistencia es un desafío complejo, pero debería convertirse en un objetivo fácilmente alcanzable con un modelo urbano sostenible. Sin embargo, a veces los obstáculos proceden de la propia política o los usos partidistas de cuestiones que afectan a la protección de nuestro legado cultural. Este uso político de la cultura resulta en la pérdida de valores fundamentales para una sociedad del siglo XXI.

¿Quieren visitar Villa Antiopa?

Villa Antiopa les espera para transportarlos a la época romana bajo un contexto muy contemporáneo. Ubicarla es sencillo desde aquí, y les animo a programar su visita para disfrutar de una experiencia más tranquila —las tardes son en mi opinión el mejor horario de visita—. Recuerden verificar los horarios y precios en la página de Turismo del Rincón de la Victoria antes de organizar su viaje. Les garantizo que es una experiencia inolvidable!.

HORARIO DE INVIERNO

Del 1 de Octubre al 30 de Abril

Mañanas: 10:00 - 14:00
Tardes: 15:00 - 18:00

HORARIO DE VERANO

Del 1 de Mayo al 30 de Septiembre

Mañanas: 10:30 - 14:00
Tardes: 16:30 - 20:00

PRECIOS aprox. (más info. en página de turismo del Rincón)

Adultos: 6 euros
Jubilados y 3ª edad: 4 euros
Niños: 4 euros

Galería fotográfica


Referencias
  • Mañas Romero, I. y Vargas Vázquez, S. (2007): "Nuevos Mosaicos hallados en Málaga: Las Villas de la Estación y de la Torre de Benagalbón".
  • Díaz Ramos, S., Téllez Boigues, J. y Salado Escaño, J.B. (2019): "La Villa Romana de Torre de Benagalbón. Nuevos datos para su conocimiento". AAA.
  • Salado Escaño, J.B. (2005): "La Villa Romana de la Torre de Benagalbón, Málaga. Primera Descripción".

  • Salado Escaño, J.B. (2005): "2ª Fase de la Intervención Arqueológica Preventiva de la Villa Romana de la Torre de Benagalbón, Málaga". AAA.
  • Medianero Soto, F. J., Pérez Plaza, Arturo y Serrano Ramos (1989): "Memoria de intervención arqueológica de urgencia en la Loma de Benagalbón". AAA.