A poca distancia del corazón histórico de Mérida, se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más emblemáticos de la ciudad y, a la vez, más difíciles de interpretar para quienes lo visitan: la Cripta de la Basílica de Santa Eulalia. Este espacio, de incalculable valor arqueológico, ofrece una experiencia única a todos sus visitantes, sumergiéndolos en un mundo subterráneo repleto de historia cuyos orígenes sagrados se remontan a tiempos muy antiguos.

Mausoleo siglo IV en la cripta de la basílica de Santa Eulalia
Época Histórica Siglo I a XVI d.C.
Estado de Conservación Bueno
Valoración 4
Nivel de Protección
  • B.I.C.
  • Conjunto Arqueológico de Mérida
  • Monumento Histórico Artístico
  • Patrimonio de la Humanidad

A poca distancia del corazón histórico de Mérida, se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más emblemáticos de la ciudad y, a la vez, más difíciles de interpretar para quienes lo visitan: la Cripta de la Basílica de Santa Eulalia. Este espacio, de incalculable valor arqueológico, ofrece una experiencia única a todos sus visitantes, sumergiéndolos en un mundo subterráneo repleto de historia cuyos orígenes sagrados se remontan a tiempos muy antiguos.

Los orígenes de la basílica

La actual Basílica de Santa Eulalia, ubicada fuera de los límites amurallados de la ciudad romana, se construyó sobre los restos de un importante lugar de culto de la antigua Augusta Emerita. El edificio se alzó exactamente sobre los restos de la basílica paleocristiana que se erigió en torno al túmulo en memoria de la mártir Eulalia alrededor del siglo V de nuestra era.

Interior de la Basílica Santa Eulalia de Mérida
Vista interior de la basílica, con la imagen de la santa al fondo y los arcos sostenidos por columnas con capiteles de orígenes diversos, muchos de ellos del templo visigodo.

Por tanto, no era de extrañar que en la década de 1990, durante los trabajos de reforma y acondicionamiento del actual templo, las excavaciones arqueológicas realizadas en la planta del edificio diesen lugar al descubrimiento de numerosos restos arqueológicos de gran importancia y con orígenes muy diversos, siendo los vestigios de época romana los más antiguos presentes en este lugar.

Pero ¿quién fue Eulalia de Mérida para que se construyera un edificio sagrado en su nombre?

Eulalia de Mérida, mártir emeritense

Eulalia era una niña cristiana de 12 años, originaria de Mérida, que decidió presentarse ante las autoridades de la ciudad para declarar su fe y mostrar su oposición al decreto impuesto por el emperador Diocleciano, que perseguía a todos aquellos que profesaban esta religión. A pesar de su juventud, su valiente confesión la llevó a ser martirizada.

Según la leyenda, Eulalia fue torturada con hierros y fuego, y al morir, una paloma blanca emergió de su boca mientras una nevada insólita cubría su cuerpo. El acto de sacrificio la convirtió en la protectora de la ciudad, iniciándose así el culto hacia ella. Este hecho llegó a traspasar fronteras, ganando una gran popularidad y convirtiendo a la ciudad de Mérida en un lugar de obligada peregrinación para todos los cristianos.

¿Existen reliquias de Santa Eulalia? La respuesta es sí. Estas fueron custodiadas en la basílica visigoda hasta la llegada de los musulmanes. La invasión islámica forzó su traslado a Oviedo, la capital del reino de Asturias y uno de los últimos bastiones cristianos. Este traslado fue llevado a cabo por el rey Silo, quien aprovechó un breve periodo de paz para realizar la operación.

Actualmente las reliquias se encuentran en la Catedral de Oviedo, conservadas en una arqueta de plata nielada del siglo XI. La ciudad de Mérida únicamente custodia una vértebra de la santa, conseguida en el año 1976 después de numerosas reclamaciones.

¿Qué fases constructivas se esconden bajo el suelo de la basílica?

Cuando el visitante se adentra en la cripta arqueológica de la basílica, se encuentra con un rompecabezas de difícil interpretación y del que existen pocas piezas reconocibles en la actualidad. Algunos elementos resultan familiares, sin embargo, otros son difíciles de contextualizar. A pesar de ello, los vestigios encontrados poseen una cronología muy precisa que intentaré resumir en pocas líneas.

Esta amalgama histórica ha nacido como consecuencia de los continuos procesos de ruina y reconstrucción que han afectado a los edificios en este emplazamiento, así como a su uso como cementerio durante siglos, lo que ha provocado una importante fragmentación de los restos.

Capitel corintio de la cripta arqueológica de Santa Eulalia
Capitel corintio de origen romano, reutilizado en la antigua basílica visigoda, que descansa en la cripta arqueológica.

Este enclave, ubicado fuera de la ciudad amurallada, estuvo ocupado por algunas viviendas romanas entre los siglos I y III d.C. Aunque las huellas de estas viviendas apenas han sobrevivido, se encontraron elementos constructivos y decorativos, incluyendo fragmentos de mármol, estucos, mosaicos y una bañera con un ajuar de tocador femenino datado en el año 50 d.C.

Más tarde, el abandono de las viviendas transformó el lugar en una necrópolis pagana que se llenó de mausoleos y numerosas tumbas. Aquí descansó el cuerpo de Eulalia, bajo un túmulo erigido en su honor, lo que gradualmente convirtió el sitio en un espacio de enterramiento para cristianos que querían la cercanía de la mártir, especialmente a partir del siglo IV d.C. Hoy, el lugar primitivo donde yacían los restos de Eulalia está marcado por un cirio encendido permanentemente bajo el altar de la basílica.

Tumbas tardorromanas de la necrópolis de Santa Eulalia de Mérida
Tumbas tardorromanas presentes en el subsuelo de la basílica.

En el siglo V, con los visigodos en la península, se construyó una gran basílica paleocristiana sobre el túmulo en honor a la santa, lo que provocó la desaparición de gran parte de la necrópolis. Muchos de los materiales fueron reutilizados, y solo ha sobrevivido la cripta de uno de los mausoleos, muy modificada, que se usó como tumba privilegiada para personas influyentes de la ciudad.

Las excavaciones de 1990 sacaron a la luz numerosas piezas decorativas que pertenecían a la basílica paleocristiana, entre ellas mármoles decorados, pilastras, placas del iconostasis, canceles y fragmentos de los tableros de los altares.

Durante la época musulmana, uno de los primeros templos cristianos emeritenses y uno de los grandes de la Hispania Visigoda, quedó en el abandono y sufrió el expolio de sus materiales constructivos.

La basílica de Santa Eulalia fue uno de los santuarios más importantes de Hispania y atraía a numerosos peregrinos venidos de todas partes. Sin embargo, la salida de las reliquias de la ciudad de Mérida para su protección, así como el traslado de la silla arzobispal a Santiago de Compostela, hizo que este lugar tan importante cayera en el olvido.

Mérida fue reconquistada a los musulmanes en 1230, lo que implicó la recuperación del culto a Santa Eulalia. De la antigua basílica visigoda solo quedaban parte de los muros de los ábsides y sus cimientos, elementos que fueron reutilizados y a los que se añadieron nuevas construcciones que eliminaron o fragmentaron vestigios de los antiguos usos del espacio.

El templo que disfrutamos en la actualidad fue construido en el siglo XIII y experimentó diversas modificaciones a lo largo de los siglos hasta llegar a su forma actual. Estas alteraciones contribuyeron a su rica y variada arquitectura, reflejando las influencias de distintas épocas y estilos que lo convierten en un testimonio vivo de la evolución histórica y artística de la ciudad de Mérida.

Los restos del mausoleo y la tumba del ilustre varón Gregorio, Eleuterio y Perpetua

De entre los vestigios de diversas épocas que pueden contemplarse en esta cripta arqueológica, destacan el conjunto que forman los restos de un mausoleo reutilizado del siglo IV d.C. y la conocida tumba del ilustre varón Gregorio, Eleuterio y Perpetua.

A lo largo del siglo V, en el inicio de las escaleras de bajada a la cámara sepulcral que había sobrevivido a la construcción de la basílica paleocristiana, fue enterrado Gregorio, un alto cargo de la administración emeritense. Posteriormente, entre los siglos VI y VII, fueron enterrados en el mismo lugar Perpetua y el archidiácono de la iglesia de Mérida, llamado Eleuterio. La identificación fue posible gracias a la conservación de la tapa que cubría la sepultura, un elemento bastante interesante.

Tumba de Gregorio, Eleuterio y Perpetua en la basílica de Santa Eulalia
Imagen de la tumba del varón ilustre Gregorio, Perpetua y Eleuterio, en el inicio de la entrada a la cripta funeraria del mausoleo.

Cercana al túmulo de la mártir se halló la cripta de los obispos, un espacio funerario que tuvo su origen en la construcción de la basílica en época visigoda y que sería el lugar de descanso eterno para los obispos de la diócesis, según consta en la obra Vidas de los Santos Padres de Mérida.

En el siglo XVI, la cámara funeraria sufrió varias modificaciones debido a que Doña Ana de Moscoso la dedicó a su esposo Juan Mexia, caballero de la Orden de Santiago, añadiendo, entre otras cosas, las pinturas que se pueden contemplar en la actualidad.

El Hornito de Santa Eulalia: paganismo y cristianismo unidos por sus spolia

Después de haber explorado la impresionante cripta arqueológica, es interesante detenerse en una de las construcciones más llamativas por sus elementos arquitectónicos: el conocido Hornito de Santa Eulalia. Esta capilla, dedicada a la santa, se encuentra en el lugar donde, según la tradición, estuvo ubicado el horno utilizado en su martirio. Construida a finales del siglo XV, fue reformada en el siglo XVII, añadiendo el pórtico, un ejemplo claro de spolia.

Hornito de Santa Eulalia, con los diversos spolia en su construcción
Hornito de Santa Eulalia, en el que se observan los diversos elementos romanos reutilizados en su construcción.

Los capiteles corintios, fustes, basas, dinteles y cornisas de origen romano que lo forman, proceden de un templo dedicado a Marte. De hecho, en el frente del pórtico, se puede ver una inscripción que en su momento llevaría letras de bronce y que dice: “Marti Sacrum Vetilla Paculi”, indicando que Vetilla, mujer de Páculo, dedicó este templo a Marte.

Esta capilla es un símbolo de la ciudad de Mérida y el uso de elementos de construcciones paganas tiene una gran carga simbólica, además de decorativa, mostrando el triunfo del cristianismo sobre el paganismo.

La Basílica de Santa Eulalia: un espacio único que va más allá de lo religioso

Las soluciones adoptadas para salvaguardar los restos arqueológicos bajo la actual Basílica de Santa Eulalia han convertido este sitio en un elemento patrimonial que trasciende de lo meramente religioso. Este enclave resume en un espacio reducido la evolución histórica de Mérida, una ciudad de gran importancia en la antigüedad, por la que han pasado diversas culturas que eligieron establecerse en este territorio privilegiado.

Cripta Sepulcral de Juan Mexia en la basílica de Santa Eulalia de Mérida
Pinturas murales presentes en la cripta funeraria de Juan Mexia. Este espacio funerario es de los únicos supervivientes a la construcción de la basílica paleocristiana del siglo V d.C.

Aunque uno pueda sentirse desorientado en este mundo subterráneo, el Centro de Interpretación previo a la visita ofrece una explicación didáctica sobre lo que se puede contemplar en esta cripta arqueológica, incluyendo algunos de los objetos hallados durante las excavaciones o simulaciones de los edificios que llegaron a ocupar este lugar.

No duden en visitar este sitio durante su estancia en la ciudad; es imprescindible para conocer y profundizar en su rica historia.

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HORARIO CRIPTA DE LA BASÍLICA DE SANTA EULALIA

Del 1 de abril al 30 septiembre
9:00h a 21:00h (todos los días)

Del 1 de octubre al 30 de marzo
9:00h a 18:30h (todos los días)

**Para más información, visitar la página del Consorcio de Mérida.

HORARIO VISITA TURÍSTICA BASÍLICA SANTA EULALIA DESDE LA CRIPTA

Del 1 de octubre al 31 marzo
Lunes a Sábados: de 10:30h a 14:00h; de 16:00h a 18:30h
Domingos: 16:00h a 19:30h


Del 1 de abril al 30 de septiembre
Lunes a Sábados: de 10:30h a 14:00h; de 16:00h a 19:30h
Domingos: 16:00h a 19:30h


PRECIOS CRIPTA DE LA BASÍLICA DE SANTA EULALIA

Precio Conjunto Monumental de Mérida al completo
Sin guía: 17,50 euros
Con guía: 22,50 euros (guía para Teatro y Anfiteatro)

Precio Visita Individual
6,00 euros

*La entrada a la basílica se podrá realizar con un donativo de 2 euros

**Para más información, visitar la página del Consorcio de Mérida.

Vídeo

Referencias
  • Boletín Foro. Boletín Informativo del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida. Nº 37 (200a): "Especial Conmemorativo 1700 aniversario del martirio de Eulalia".
  • Caballero Zoreda, L. (1993): "La intervención en la iglesia de Santa Eulalia de Mérida".
  • Fernández del Castillo, H. (1994): "Acondicionamiento y transformación de la iglesia de Santa Eulalia en museo".
  • Mateos Martín de Rodrigo, A. (2019): "El Hornito de Santa Eulalia y el Urbanismo Emeritense entre los siglos XIII y XV".